1. Cueva de Pozalagua
Bajo el macizo de las Peñas de Ranero, en el Parque Natural de Armañón, se esconde una joya geológica que deja a los niños boquiabiertos: estalactitas excéntricas que crecen en todas direcciones, desafiando la gravedad. La visita es siempre guiada, y los más mayores pueden elegir la modalidad Flashback, con linternas frontales y oscuridad total para revivir el momento en que los mineros descubrieron la cueva. Apta desde los 6 años con tarifa reducida (los menores entran gratis, desde 6 euros). Una aventura subterránea que combina ciencia, historia y emoción a partes iguales.
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