1. Cañón del Ebro
Una excursión natural espectacular que lleva a un mirador con vistas privilegiadas de acantilados verticales y el río serpenteando al fondo. La caminata es accesible para niños desde los cuatro años, con una ida y vuelta de una o dos horas que se hace sin dificultad. El contraste de paisaje y las panorámicas convierten el momento de llegar al mirador en una de esas fotos familiares que quedan para siempre. Un plan gratuito, al aire libre, ideal para que los pequeños descubran la fuerza de la naturaleza salvaje en estado puro.
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