1. Alcazaba de Trujillo
Esta fortaleza medieval se alza sobre el casco antiguo y es una excursión histórica que engancha desde el primer paso. Los niños pueden recorrer murallas, torres y patios mientras imaginan la vida de los caballeros, y la subida es gradual, con paradas naturales para descansar, apta a partir de los 3-4 años. Desde lo alto se abren vistas panorámicas del pueblo y de toda la comarca, un premio perfecto al final del paseo. Además es gratuita, lo que la convierte en un plan redondo para sumergirse en la historia de Extremadura sin gastar un euro.
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