1. Castillo del Rey
Sobre un acantilado de San Vicente de la Barquera se alza esta fortaleza medieval con vistas espectaculares a la costa cantábrica. Los niños pueden explorar las ruinas, recorrer murallas y torres y sentirse auténticos exploradores de castillos mientras el mar y la villa se abren a sus pies. Es una excursión corta y accesible que une historia, aventura y paisaje en un mismo plan, apta desde los 4 años. Con una entrada simbólica de apenas un euro, resulta una salida redonda para una mañana en familia.
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