1. Alcázar de los Reyes Cristianos
En pleno corazón de la ciudad, esta fortaleza medieval es una de esas visitas que dejan boquiabiertos a los niños. Pueden recorrer torres, murallas y pasadizos como auténticos exploradores, asomarse a las mazmorras y subir a los adarves para contemplar vistas panorámicas de Córdoba y sus jardines. Es un plan redondo de medio día que mezcla aventura, historia y espacios al aire libre, ideal a partir de los seis años. Por unos cinco euros, los más pequeños sienten que caminan dentro de un castillo de película.
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