1. Castillo de Atienza
Subir hasta este castillo medieval coronando el pueblo es una de esas aventuras que los niños recuerdan mucho tiempo. Las ruinas invitan a explorar torres y murallas mientras imaginan batallas y caballeros, y desde lo alto se abren vistas panorámicas espectaculares del valle. La subida es corta, de unos veinte o treinta minutos, y resulta accesible para peques desde los cuatro o cinco años. Además es totalmente gratuita, así que es perfecta para una mañana de excursión con poco esfuerzo y mucha imaginación. Un plan sencillo, con encanto y dosis de magia para toda la familia.
Ver ficha de Castillo de Atienza


