A Coruña combina mar bravo, ciudades atlánticas y el final del Camino de Santiago. Las distancias entre la costa y el interior son cortas, lo que la hace muy cómoda para una escapada en familia.
En A Coruña ciudad, el Aquarium Finisterrae, junto a la Torre de Hércules (faro romano en uso, Patrimonio de la Humanidad), y el Parque de Oza dan para un día completo entre el mar y los juegos. Santiago de Compostela merece una visita por su casco medieval y la plaza del Obradoiro; para gastar energía, DiverJump es la opción de los días de lluvia.
La Costa da Morte regala faros, playas salvajes y castillos: en Vimianzo se visita el castillo con talleres de artesanía, y Oleiros ofrece playas tranquilas a un paso de la ciudad. Es una provincia para alternar ciudad, naturaleza y mar sin grandes desplazamientos.