Alcalá de los Gazules es un pueblo blanco encaramado a un cerro en plena puerta del Parque Natural de los Alcornocales. El plan estrella aquí es la naturaleza. Pasad primero por el Centro de Visitantes El Aljibe para entender la fauna, la flora y los paisajes del parque y pedir información sobre rutas. Junto a él, el Jardín Botánico El Aljibe es un paseo corto entre plantas de la zona, ideal con niños pequeños.
Subir al casco histórico es un plan en sí mismo: calles empedradas, casas encaladas y cuestas que funcionan como pequeña aventura para los niños. Arriba está el castillo medieval, con la Torre del Homenaje y vistas amplias del campo de Cádiz. El entorno inmediato ofrece caminos y senderos del parque para hacer a pie o en bici.
El Parque Natural de los Alcornocales, uno de los espacios protegidos más grandes de Andalucía, es el gran plan: alcornoques, ríos y senderos de distinta dificultad. Con niños, elegid tramos cortos junto a arroyos donde puedan refrescarse; consultad siempre el estado de los caminos en el Centro de Visitantes antes de salir.
Medina Sidonia, muy próxima, tiene un casco antiguo monumental con restos romanos y vistas estupendas para un paseo familiar. Vejer de la Frontera, uno de los pueblos blancos más espectaculares de Cádiz, tiene además las Pozas de Santa Lucía para un baño natural. Si los niños buscan playa, las arenas atlánticas de Barbate quedan a poco rato —y el Museo del Atún es una visita curiosa para completar la jornada. Jimena de la Frontera ofrece otro castillo y más rutas de naturaleza para alargar la escapada.
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