Aldeadávila de la Ribera es el municipio más espectacular de los Arribes del Duero. El Salto de Aldeadávila, presa de 140 metros de 1961 encajada en el cañón del Duero, es impresionante desde los miradores para los niños aficionados a las estructuras colosales.
El plan estrella son las excursiones en barco por el embalse desde el embarcadero: el barco navega durante una hora por el cañón del Duero, con paredes de granito que se elevan 200-300 metros a ambos lados, el agua verde y la sensación de estar en el fondo de un mundo perdido. Los niños de cualquier edad lo disfrutan muchísimo. En el trayecto se ven buitres leonados, cigüeñas negras y alimoches sobrevolando las paredes. Para un baño en el embalse, la Playa del Rostro es el punto habilitado del municipio.
El paisaje mediterráneo de los Arribes —olivos, higueras, viñedos, almendros en flor en invierno-primavera— es muy diferente al del resto de la meseta castellana.
Miranda do Douro (15 km, cruzando a Portugal) tiene su propio cañón con miradores impresionantes y ciudad histórica. Masueco (10 km) ofrece más miradores sobre los Arribes. Salamanca (90 km) es la visita cultural de referencia de la provincia, y Ciudad Rodrigo (90 km) tiene murallas medievales completas para recorrer a pie.
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