Alquézar es uno de los pueblos más bonitos del Pirineo aragonés, encaramado sobre el cañón del río Vero en la Sierra de Guara. La combinación de pueblo medieval, cañón y río con pozas lo convierte en el destino estrella del turismo familiar en el Prepirineo. El baño en las pozas del río Vero es el plan principal en verano: el río forma pozas de agua cristalina turquesa en el cañón, accesibles por sendero desde el pueblo en 20-30 minutos. El agua es fría incluso en agosto; para niños de cualquier edad con vigilancia en los más pequeños ya que la corriente puede ser notable. Desde las alturas del pueblo, el Mirador del Vero y el Mirador O'Bicón ofrecen vistas espectaculares sobre el cañón y el río.
La Colegiata de Santa María de Alquézar domina el pueblo desde lo alto, con claustros románicos y vistas sobre el cañón. El casco histórico medieval tiene calles empedradas, arcos y rincones muy fotogénicos. La subida al castillo árabe —Al-Qásr, origen del nombre— es corta y merece la pena por las vistas. El Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara tiene rutas de senderismo de distintas dificultades; para familias con niños mayores de 10 años, hay empresas que ofrecen descenso de barrancos adaptados.
Aínsa (35 km) es otro pueblo medieval del Pirineo con Plaza Mayor románica, el río Ara con pozas y la puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa. Barbastro (20 km) es la ciudad de servicios más cercana. Huesca capital (50 km) tiene el casco histórico con la Catedral y el Museo de Huesca. Morillo de Tou (25 km) tiene campings junto al embalse de Mediano, muy populares entre familias en verano.