Asturias es naturaleza en estado puro: los Picos de Europa, una costa de acantilados y playas, y pueblos llenos de encanto. El Paraíso Natural funciona de maravilla con niños.
Gijón tiene su Acuario junto a la playa de San Lorenzo, una de las mejores visitas para días de lluvia, y Oviedo ofrece un casco histórico cómodo y el prerrománico del Naranco. Cangas de Onís es la puerta a Covadonga y sus lagos.
En la costa oriental, Ribadesella reúne dos joyas: el arte rupestre del Centro de Tito Bustillo y los espectaculares Bufones de Pría, surtidores naturales que lanzan agua al aire. Llanes añade playas y leyendas marineras.