Ávila es montaña, murallas y cielos limpios. Entre la Sierra de Gredos y la ciudad amurallada hay planes sencillos y muy especiales para ir con niños.
La ciudad de Ávila conserva la muralla medieval mejor conservada de Europa: recorrer el adarve por lo alto encanta a los niños y deja vistas inmejorables. En invierno, la nieve añade un punto mágico a la visita.
En el valle del Tiétar, Arenas de San Pedro esconde las Cuevas del Águila, una gruta llena de estalactitas perfecta para una primera aventura subterránea. Cerca, el castillo de La Adrada y la fábrica de chocolate de Mingorría rematan una escapada con sabor a Gredos.