Cabana de Bergantiños es un municipio costero de la Costa da Morte, pequeño y rural, cuyo principal atractivo para familias son sus playas tranquilas y el entorno natural atlántico. La oferta de actividades organizadas es limitada, pero para familias que buscan playa tranquila y naturaleza sin masificaciones es una opción sólida.
La Praia de Osmo es la más accesible y concurrida del municipio, una playa de arena fina en una ensenada relativamente protegida. Para Costa da Morte tiene aguas bastante tranquilas. La Praia de Niñóns, en el límite con Ponteceso, es otra opción similar, pequeña y recogida, ideal para niños pequeños en días sin mucho viento. Para los días de lluvia o descanso entre playas, la Piscina Municipal de Cabana de Bergantiños ofrece baño cubierto en el propio municipio.
La costa de Cabana tiene varios miradores y caminos de acceso a acantilados que, con niños mayores y precaución, ofrecen vistas al Atlántico muy espectaculares. El paisaje de costa salvaje es una experiencia en sí misma. El interior del municipio es rural y tranquilo, con aldeas de granito y muy poco tráfico, lo que lo hace bueno para paseos en bici o a pie por caminos locales.
Carballo (20 km) es la capital comarcal con todos los servicios. Malpica de Bergantiños (15 km) tiene una playa excelente en pleno casco urbano y excursiones en barco a las Islas Sisargas para ver aves marinas, muy recomendables para niños a partir de 5-6 años. Laxe (20 km) es otro destino de playa de primer nivel en la zona, con arena fina y pueblo pintoresco. Ponteceso (10 km) es el municipio vecino, también con playas tranquilas.
A Coruña (40 km) ofrece el Aquarium Finisterrae, la Domus y las playas urbanas de Riazor y Orzán para una jornada de ciudad más completa. La playa de Baldaio (25 km), espacio natural protegido con laguna costera, es interesante para familias con niños curiosos por las aves acuáticas. Vimianzo (20 km) tiene un castillo medieval muy bien conservado con actividades para niños en verano.