Cangas de Onís es la capital histórica del Reino de Asturias y la puerta de entrada al Parque Nacional de los Picos de Europa. Para familias con niños es un destino extraordinario: historia, montaña, naturaleza y uno de los santuarios más bonitos de España a 15 minutos.
El Puente Romano de Cangas de Onís —en realidad medieval, del siglo XIV— con el hórreo colgante sobre el río Sella es la imagen más icónica de la villa. La Basílica de Covadonga y los Lagos de Covadonga, a 15 km por carretera, son la excursión obligatoria. La basílica rosa entre las rocas, la cueva con la Santina, la cascada y el ambiente del santuario son muy llamativos incluso para niños sin interés religioso. Desde allí, la carretera sube hasta los lagos glaciares de Enol y Ercina, a 1.100 metros de altitud. En verano la carretera tiene acceso regulado con autobús lanzadera desde Covadonga.
El río Sella tiene zonas de baño natural en verano. El descenso del Sella en canoa desde Arriondas hasta Ribadesella es la excursión clásica de la zona para niños a partir de 8-9 años. En el municipio, la Cueva d'El Buxu conserva arte paleolítico con grabados de animales, visitable con reserva previa. Para los que quieren adrenalina, Las Montañas del Quebrantahuesos ofrece actividades de aventura en el entorno de los Picos.
Ribadesella (30 km) tiene la Cueva de Tito Bustillo (arte paleolítico Patrimonio de la Humanidad) y el descenso del Sella en kayak. Llanes (45 km) tiene los Bufones de Pria y playas espectaculares. Cabrales (20 km) tiene la cueva del queso Cabrales y el Desfiladero de La Hermida.
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