Consuegra tiene una de las estampas más icónicas de La Mancha: once molinos de viento medievales en fila sobre el Cerro Calderico, junto a un castillo árabe y medieval. Para los niños que conocen la historia de Don Quijote, ver los molinos en su entorno real conecta perfectamente la literatura y el paisaje.
Los molinos son accesibles a pie desde el pueblo: la subida es corta y asequible para niños a partir de 5-6 años; algunos se pueden visitar por dentro para ver la maquinaria. El Castillo de la Muela, medieval y árabe, se levanta junto a los molinos y completa el conjunto con murallas y torres que dan mucho juego para la imaginación. Las vistas desde el cerro sobre la llanura manchega son muy abiertas e impactantes. En octubre se celebra la Fiesta de la Rosa del Azafrán, con el campo en flor y actividades tradicionales.
Campo de Criptana (35-40 km) tiene el conjunto de molinos más grande de La Mancha, con más de diez molinos en el cerro, algunos del siglo XVI. Toledo (65 km) tiene la Catedral, el Alcázar, el barrio judío y el mazapán. Alcázar de San Juan (40 km) tiene más ambiente manchego.
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