Deltebre es el municipio principal del Delta de l'Ebre y uno de los destinos de naturaleza más singulares de la Península para familias. El paisaje de arrozales, lagunas, canales y dunas no tiene comparación en España.
El Ecomuseu del Delta de l'Ebre, en el centro de Deltebre, explica de forma visual y didáctica cómo funciona el ecosistema del delta, con maquetas, acuarios de peces locales y exposiciones sobre la fauna. Es una visita breve pero muy efectiva para contextualizar a los niños antes de salir al campo. El Ebre Terra Center completa la oferta interpretativa con exposiciones sobre el territorio y su historia. El Parque Natural del Delta del Ebro tiene rutas e itinerarios señalizados por los hábitats más característicos, desde las lagunas hasta las dunas costeras.
Las excursiones en barca por los canales del delta son la actividad estrella para familias: empresas locales ofrecen recorridos de una o dos horas por los brazos del Ebro, donde se ven flamencos, garzas y ánades a pocos metros. Las playas del delta son extensas y tranquilas, con aguas muy calmadas ideales para los más pequeños. Recorrer los caminos entre arrozales en bicicleta —el delta es casi llano— es actividad perfecta para familias con niños a partir de 6-7 años.
A 25 km, Tortosa tiene el Castell de la Suda —hoy parador— sobre la ciudad, el casco histórico medieval y la catedral gótica. Amposta (20 km) tiene el Museu de les Terres de l'Ebre y el MónNatura Delta de l'Ebre, un espacio interactivo que completa la visita al ecosistema del delta. A 35 km al norte, L'Ametlla de Mar y L'Ampolla son pueblos pesqueros con calas de aguas cristalinas para quienes prefieren playa de roca.