Enciso es el destino paleontológico estrella de La Rioja y uno de los más importantes de España para ver huellas de dinosaurios. El término municipal concentra varios yacimientos de icnitas —huellas fosilizadas en piedra— de dinosaurios del Jurásico y el Cretácico, hace aproximadamente 120 millones de años. Para cualquier niño de entre 4 y 14 años es una experiencia difícilmente olvidable.
El punto de partida es el Centro Paleontológico de Enciso, que explica con paneles y piezas el contexto geológico y paleontológico de los yacimientos. Junto a él, el Museo Cretácico 3D ofrece una inmersión visual en el mundo de los dinosaurios especialmente efectiva para los más pequeños. Desde aquí se planifican las rutas a los distintos yacimientos del entorno, con huellas bien conservadas de saurópodos, terópodos e iguanodontes. Las rutas son de senderismo fácil, accesibles para familias: distancias cortas con el premio de pisar el mismo suelo donde caminaron los dinosaurios.
A pocos minutos, El Barranco Perdido es un parque temático de dinosaurios que convierte la visita en una aventura activa: tirolinas, rutas de aventura y escenografías entre pinos que mezclan naturaleza y ocio de forma muy efectiva para familias con niños de distintas edades.
El pueblo en sí es pequeño y tranquilo, con servicios básicos. Lo que importa aquí está fuera, en la roca. La mejor época para visitar es primavera u otoño; en verano el sol aprieta fuerte en los yacimientos al aire libre. Conviene llevar agua y calzado cómodo.
En los alrededores, Arnedo (20 km) es el núcleo urbano más cercano con más servicios: supermercados, restaurantes, piscinas en verano y el Castillo Medieval sobre la peña. En el casco urbano, La Casa Encantada es una visita de ilusiones ópticas y percepciones engañosas muy adecuada para niños.
Cornago (25 km) añade el Castillo de Cornago medieval y un entorno rural tranquilo; el Museo de la Alpargata es una parada curiosa sobre el oficio artesano que sorprende a toda la familia. Igea (15 km) tiene su propio entorno de barrancos y cañones de arenisca rojiza muy llamativo visualmente, con conexión directa a la zona de dinosaurios; el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja completa el relato paleontológico con yacimientos propios.
Calahorra (35 km) ofrece el Museo de La Romanización y la catedral, un complemento cultural interesante para una segunda jornada, además de Tierra Rapaz, un centro de aves de presa con exhibiciones en vuelo que entusiasma a los niños, y el Museo de la Verdura, una visita original sobre la tradición hortícola riojana. Cervera del Río Alhama (Navarra, 30 km) da acceso al valle del Alhama con entorno natural diferente.