Figueres es la ciudad del Alt Empordà y, para la mayoría de visitantes, el destino es uno: el Teatre-Museu Dalí, el museo más visitado de Cataluña después de la Sagrada Família. No es un museo convencional sino una experiencia total: el techo pintado, el coche lluvioso, el hall del Mae West y los ópticos son momentos que los niños recuerdan durante años. Para niños de 5-6 años en adelante; hay que reservar con antelación en temporada alta. El Castillo de Sant Ferran, uno de los más grandes de Europa (siglo XVIII), está a 10 minutos a pie del centro: los niños pueden correr por los amplios patios y murallas. El Museu del Joguet de Catalunya y el Pandaventura completan la oferta del municipio.
Cadaqués (30 km) tiene la Casa-Museo Dalí en Portlligat (reserva obligatoria) y las calas cristalinas del Cap de Creus junto al Far del Cap de Creus. Roses (20 km) tiene playa larga, la Ciutadella de Roses con ruinas y el parque acuático Aqua Brava. L'Escala y Empúries (22 km) tiene las ruinas greco-romanas con playa al lado.
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