Figueres sorprende como destino familiar con una selección de museos que van mucho más allá de la contemplación: cuatro espacios donde los niños pueden tocar, explorar y dejarse llevar por la imaginación o el asombro ante la historia.
El más emblemático es el
Teatro Museo de Dalí, un lugar surrealista donde los pequeños no se aburrirán ni un momento, rodeados de obras que estimulan la creatividad y despiertan la curiosidad ante el arte más inesperado. Ideal para niños con inquietudes artísticas y para familias que buscan una experiencia fuera de lo común.
Para los amantes del juego, el
Museu del Joguet de Catalunya ofrece zonas interactivas donde los niños pueden manipular juguetes históricos y descubrir cómo jugaban generaciones anteriores, combinando entretenimiento con aprendizaje cultural. En la misma línea lúdica, el
Museo del Juguete ocupa dos plantas repletas de juguetes históricos e interactivos, con detalles encantadores como una rayuela en la entrada y una torre Eiffel de mecano, todo envuelto en música ambiental que crea una atmósfera única.
Para niños más mayores con curiosidad por la tecnología, el
Museu de la Tècnica de l'Empordà guarda máquinas antiguas del siglo XIX y XX: automóviles Hispano Suiza, motos Vespa y todo tipo de inventos que hacen tangible la historia de la industrialización.
En Figueres hay museo para cada tipo de familia; solo hace falta elegir por dónde empezar.