Gijón es la ciudad más poblada de Asturias, con una playa urbana de primer nivel, el mejor acuario del norte de España y una oferta cultural amplia que la convierte en uno de los destinos más completos del Cantábrico para familias.
El Acuario de Gijón es la visita imprescindible con niños. Tiene varias salas temáticas con fauna del Cantábrico, el Atlántico y el trópico, incluyendo tiburones, rayas, medusas y una espectacular sala de arrecife tropical. El túnel submarino donde los peces nadan sobre la cabeza siempre impresiona. Para niños de cualquier edad a partir de 3-4 años; la visita dura unas 2 horas y está en el Puerto Deportivo.
La playa de San Lorenzo es una de las playas urbanas más bonitas del Cantábrico: larga, de arena fina, con paseo marítimo y todos los servicios. En verano tiene vigilancia y hay escuelas de surf para los niños mayores. El Parque de Isabel la Católica tiene lago con botes de pedales, patos, zona de juegos y árboles centenarios. El Museo del Ferrocarril, en el Puerto Deportivo, es una visita gratuita con locomotoras históricas y material ferroviario muy llamativo para niños. El Parque Arqueológico de la Campa Torres muestra los restos de un castro prerromano en el cabo que cierra la bahía, con vistas al mar; acceso libre.
La Laboral Ciudad de la Cultura, en el campus universitario, es un edificio monumental reconvertido en espacio cultural con exposiciones y eventos; el recinto exterior es espectacular para explorar con niños.
Alrededores: Oviedo (30 km) tiene el casco histórico prerrománico, el Museo de Bellas Artes y el Campo de San Francisco, parque urbano con animales y zona de juegos. Avilés (25 km) tiene la Torre del Centro Niemeyer junto a la ría, con exposiciones y vistas panorámicas desde lo alto. Colunga (40 km) tiene el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), con esqueletos de dinosaurios y un itinerario por los acantilados donde los niños ven huellas de dinosaurios en la roca. Villaviciosa (30 km) tiene la ría con aves y el ambiente de villa sidrera. Ribadesella (60 km) tiene la Cueva de Tito Bustillo con arte paleolítico, el kayak en el río Sella y los Bufones de Pría, géiseres naturales en los acantilados que sorprenden a los niños.