Jaca es la capital histórica del Pirineo aragonés, la primera capital del Reino de Aragón. Con una concentración de monumentos medievales, proximidad a la montaña y buena infraestructura de servicios, es una base perfecta para familias que visitan el Pirineo occidental.
La Catedral de San Pedro de Jaca, una de las más antiguas de España en estilo románico (siglo XI), merece una visita con niños gracias a las pinturas murales del Museo Diocesano adjunto, rescatadas de iglesias pirenaicas y muy visuales para cualquier edad. La Ciudadela de Jaca es la gran sorpresa de la ciudad: una fortaleza pentagonal del siglo XVI, única en España con esa forma, rodeada de foso y con visitas guiadas por las murallas y los túneles interiores, emocionante para niños de 6 años en adelante. Para las tardes de lluvia o para probar el patinaje, el Palacio de Hielo de Jaca es uno de los pocos hielos abiertos todo el año en el Pirineo. El Parque de la Ciudad y el paseo por las orillas del río Aragón completan el ocio al aire libre. Desde el Mirador de Peña Oroel se domina toda la ciudad y el valle, una excursión corta con recompensa panorámica. En invierno, Jaca es la base de acceso a Astún y Candanchú, las dos estaciones de esquí más próximas.
En los alrededores de Jaca, el Monasterio de San Juan de la Peña (12 km) es uno de los lugares más singulares del Pirineo: el claustro románico excavado bajo una roca y asomado sobre el vacío es imprescindible. En Villanúa (15 km), la Cueva de las Güixas ofrece una visita guiada por una caverna con estalactitas y estalagmitas, apta desde los 3 años. Los valles de Hecho y Ansó (40-55 km) son los más salvajes del Pirineo occidental, con pueblos bien conservados ideales para senderismo familiar.