Jerte es un pueblo pequeño del Valle del Jerte donde el gran plan es la naturaleza: gargantas, agua y montaña. Lo mejor que puedes hacer con niños es buscar las pozas y piscinas naturales que se forman en las gargantas del río, con agua fría y limpia y zonas poco profundas ideales para los más pequeños. El Chorrero de la Virgen es una cascada accesible desde el pueblo, perfecta para una excursión corta en familia. En verano es el plan estrella; lleva calzado de agua porque las piedras resbalan.
El paisaje del valle es famoso por sus cerezos. En primavera, hacia finales de marzo o principios de abril, las laderas se cubren de blanco con la floración: un planazo para pasear y hacer fotos en familia (conviene informarse de las fechas exactas en la oficina de turismo del valle, ya que dependen del tiempo de cada año). En verano, la temporada de la cereza permite ver cómo se recoge la fruta y, sobre todo, comerla recién cogida.
El gran imprescindible de los alrededores está muy cerca: la Reserva Natural Garganta de los Infiernos, con la zona de Los Pilones, una sucesión de marmitas de gigante excavadas en la roca por las que baja el agua. Hay ruta señalizada hasta el mirador; el camino tiene tramos cómodos para familias aunque la última parte es más rocosa —valora la edad de tus hijos. Ideal a partir de 6-7 años. Bajando hacia el sur están Cabezuela del Valle y Navaconcejo, pueblos cercanos con encanto donde pasear y comer.
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