Las Peñas de Riglos incluye el pueblo de Riglos, famoso por los Mallos de Riglos: paredes de conglomerado de color ocre-rojo que se elevan casi 300 metros sobre el pueblo, uno de los paisajes más espectaculares del Prepirineo aragonés. La ruta de aproximación a la base de los Mallos parte desde el pueblo en 20-30 minutos, muy asequible para niños de 5 años en adelante. Ver las paredes desde la base, con los escaladores diminutos sobre el conglomerado rojo, es una experiencia muy impactante. El Mirador del Circo ofrece una perspectiva diferente sobre el conjunto de los Mallos, de acceso libre. En el mismo municipio, la Cueva del Águila es otra visita para completar la jornada, con estalactitas y estalagmitas accesibles desde los 3 años.
Agüero (15 km) tiene los Mallos de Agüero, igualmente espectaculares aunque menos conocidos, y la Ermita románica de Santiago. Loarre (20 km) tiene el Castillo de Loarre, el románico más imponente de España: murallas, torres y vistas al Prepirineo que fascinan a niños de todas las edades. Murillo de Gállego (10 km) ofrece el embalse de la Peña y el río Gállego con zona de baño y kayak en verano. Huesca capital (40 km) cierra el circuito con la catedral y el Museo Arqueológico.
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