Liérganes es una villa del valle del Miera, a unos 25 km de Santander, con aguas termales históricas y uno de los mejores cascos históricos de Cantabria, con puente medieval y balneario decimonónico. Para los más pequeños, el Ecomuseo-Fluviarium de Liérganes es una visita imprescindible: un museo interactivo dedicado al río Miera y sus ecosistemas fluviales, con exposiciones que despiertan la curiosidad de los niños.
El Balneario de Liérganes tiene una tradición termal desde el siglo XVII. El edificio histórico y sus fuentes termales están en el centro del pueblo. El agua de Liérganes fue famosa históricamente como remedio para enfermedades respiratorias, y el municipio guarda la leyenda del «Hombre de Liérganes», un joven del pueblo que supuestamente vivió años en el mar como ser anfibio antes de ser capturado y devuelto a su tierra, una de las leyendas más conocidas del folclore cántabro.
El Puente de San Roque, medieval, sobre el río Miera, y las calles con soportales del centro histórico forman uno de los conjuntos más agradables de la Cantabria interior. Las casas con escudos y los palacios del casco histórico tienen el carácter de la nobleza montañesa cántabra. El entorno del valle del Miera ofrece rutas de senderismo por las laderas del macizo de la Pasiega.
Santander (25 km al norte) tiene la Playa del Sardinero, el Palacio de la Magdalena y el Museo de Prehistoria y Arqueología. El Astillero (15 km al norte), de paso hacia la capital, cuenta con la finca ecológica Como una manzana, una experiencia original de granja para familias con niños.
Puente Viesgo (20 km al suroeste) reúne un conjunto excepcional de cuevas prehistóricas: la Cueva de El Castillo, la Cueva de La Pasiega y la Cueva de Las Monedas, todas con arte paleolítico y visitas guiadas. Ramales de la Victoria (25 km al este) tiene las Cuevas de Covalanas y la cercana Cueva de Cullalvera, otra joya prehistórica de la comarca.
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