Madrid cuenta con una selección de cafeterías pensadas para que las familias disfruten de un rato tranquilo sin renunciar a la diversión de los más pequeños. Desde espacios con zona de juegos vigilada hasta propuestas temáticas que despiertan la curiosidad de los niños, la oferta es variada y tiene algo para cada tipo de familia.
Canijinos Café, en el barrio de Las Tablas, es uno de los favoritos: sus 140 m² incluyen una zona de juego con monitoras para que los niños estén entretenidos mientras los padres disfrutan de un buen café o una merienda tranquila. También se puede reservar para cumpleaños y eventos privados.
Para los amantes de los cereales,
Cereal Hunters Café es una parada obligada: más de 160 marcas de cereales y 20 tipos de leche en un local con una decoración que enamora a los más pequeños al instante. El menú infantil hace que la merienda se convierta en toda una experiencia.
Estar Café, en Malasaña, suma juegos de mesa a la propuesta: ideal para familias con hijos a partir de seis años que quieran pasar una tarde jugando y riendo en un ambiente acogedor con estilo retro. Y si se prefiere el aire libre,
El Quiosco del Cerro del Tío Pío ofrece una terraza junto al parque en Vallecas: los niños corren y juegan mientras los padres descansan con algo en la mano y vistas al atardecer.
En Madrid, las cafeterías infantiles son mucho más que un simple desayuno: son planes completos para disfrutar en familia.