Madrid cuenta con una amplia oferta de parques de bolas para que los más pequeños disfruten a tope en cualquier época del año. Con más de una docena de espacios repartidos por toda la ciudad, las familias tienen donde elegir según el barrio, la edad de los niños y el tipo de actividad que busquen.
Dinopeppino destaca por su gran tamaño, con más de 1.000 m² de ocio infantil que incluyen piscinas de bolas, camas elásticas, toboganes y castillos hinchables, además de un área cómoda para padres y opciones de cumpleaños.
El Planeta Imaginario suma a su piscina de bolas una zona gratuita para menores de 4 años, mega toboganes y la innovadora Red Arcoíris, con cafetería incluida para toda la familia.
Gatoguai, en el barrio de Tetuán, ofrece laberintos, toboganes y piscina de bolas en un entorno pensado también para celebraciones.
PULUM sorprende por su luz natural y porque permite llevar aperitivos propios, con juegos dirigidos por monitores que animan la tarde.
Parque Infantil Kangaroo's, en Chamartín, tiene zonas diferenciadas por edades con tobogán gigante, tirabuzón y piscina de bolas independientes, además de cafetería y campamentos urbanos.
En Madrid no faltan opciones para que los niños salten, trepen y se lancen a la piscina de bolas mientras los padres descansan un rato. Solo hay que elegir el más cercano y reservar.