Navalmoral de la Mata es una localidad de tamaño medio que funciona como centro de servicios de la comarca del Campo Arañuelo, así que sirve bien de campamento base para moverte por la zona con niños.
Dentro del pueblo, el plan más sencillo y agradecido es callejear por las plazas y zonas peatonales del centro. Hay parques y zonas verdes con áreas de juegos infantiles repartidas por el casco urbano, ideales para soltar a los más pequeños a primera hora de la mañana o al caer la tarde, cuando aprieta menos el calor extremeño. Para los días de más calor o cuando los pequeños piden entretenimiento cubierto, tanto El Carrusel Mágico como Astroraton son parques de bolas interiores con mucho espacio para correr y saltar. Si los niños son ya algo mayores y apetece una tarde de cine, los Cines Navalmoral están en el centro.
En verano, el plan estrella para refrescarse es la piscina municipal, la opción más cómoda para pasar una mañana o una tarde con niños de cualquier edad. El municipio cuenta también con instalaciones deportivas y polideportivo donde a veces se organizan actividades; pregunta en el ayuntamiento o en la oficina de turismo por la programación, sobre todo en periodos de vacaciones escolares. Si coincides con sus fiestas patronales o con el Carnaval, disfrutarás del ambiente más auténtico con desfiles y fiesta en la calle que a los niños les encanta.
En general, el mayor atractivo de Navalmoral para una familia está en su posición: estás a un paso de algunos de los mejores planes de naturaleza de Extremadura. Úsalo como campamento base y reserva las excursiones para los alrededores.
El gran imprescindible es el Parque Nacional de Monfragüe, a algo menos de una hora hacia el suroeste. Es uno de los mejores sitios de Europa para ver buitres, águilas y cigüeñas negras a simple vista. El mirador del Salto del Gitano, frente al peñón de Peñafalcón, impresiona a niños y mayores. Empieza por el Centro de Visitantes de Villarreal de San Carlos para que te recomienden rutas cortas y fáciles según la edad de tus hijos. Llévate prismáticos si tienes.
Hacia el norte se abre el Valle de la Vera, una comarca de pueblos con encanto, gargantas y piscinas naturales de agua fría donde bañarse en verano. Chapotear en pozas en localidades como Jarandilla de la Vera o Losar de la Vera, a unos 30-40 km, es un plan redondo con niños. Comprueba siempre el caudal y la seguridad del agua antes de bañar a los pequeños. Si te animas con algo más cultural, el Monasterio de Yuste, en Cuacos de Yuste, queda dentro del radio y combina bien con un día por la Vera.