Nerja tiene dos grandes atractivos turísticos con niños que la convierten en una de las visitas más completas de la costa este de Málaga.
La Cueva de Nerja es la visita estrella. Una caverna con estalactitas y estalagmitas monumentales, con la Columna del Mundo en el Guinness como la más grande del planeta. Hay pinturas rupestres paleolíticas y el espacio más impresionante es la Sala del Ballet, de dimensiones catedralicias. La temperatura interior es de 18-19 grados todo el año, lo que lo hace un plan perfecto también en pleno verano. Para niños de cualquier edad es una experiencia muy impactante.
El Balcón de Europa es el mirador más famoso de Nerja: una terraza sobre el mar en el extremo del paseo central, con vistas a los acantilados y a la costa. Es el corazón del pueblo y el mejor punto de partida para pasear. Para los que quieren explorar más el litoral, el Mirador del Bendito ofrece una perspectiva diferente sobre la costa, y la Cueva del Lobo Marino es una excursión gratuita y sorprendente para niños con ganas de aventura. Más al este, la Torre Vigía de Maro combina historia y vistas espectaculares al mar.
Las playas de Nerja son de gran belleza. La playa de Burriana es la más grande y la mejor equipada para familias, con arena fina y amplios servicios de restauración. Las calas del Salón y de Calahonda, más pequeñas, están a pocos minutos del centro histórico.
Frigiliana (8 km): uno de los pueblos blancos más bonitos de Málaga, con calles empedradas muy estrechas en la ladera de la montaña y vistas espectaculares a la costa. Almuñécar (Granada, 25 km) tiene el Castillo de San Miguel —de entrada gratuita y muy accesible para niños—, las playas de la Costa Tropical y el Parque Loro Sexi, con aves y animales a orillas de la playa. Málaga (50 km): la Alcazaba, el Castillo de Gibralfaro, el Museo Picasso y las playas urbanas. Antequera (70 km): los Dólmenes Patrimonio de la Humanidad y el Torcal de Antequera.