Ourense es una ciudad única en Europa gracias a sus aguas termales naturales, y los niños pueden disfrutarlas de verdad: hay seis zonas de baño distribuidas por la ciudad y las orillas del Miño, la mayoría completamente gratuitas. Una tarde termal en familia aquí no se parece a ninguna otra experiencia.
Las más conocidas son
As Burgas y
Burgas, dos instalaciones con piscinas de aguas termales al aire libre en pleno centro histórico, rodeadas de fuentes neoclásicas del siglo XVII y XIX. El acceso es gratuito y el entorno monumental convierte el baño en toda una experiencia cultural para los más pequeños.
A orillas del Miño,
Burgas de Canedo ofrece pozas de agua caliente y fría conectadas por un puente peatonal, con duchas, aseos y zona ajardinada, ideal para pasar un rato largo en familia. Más tranquila y con vistas preciosas al río,
Fuente de Reza brota naturalmente a 31ºC en el Paseo de las Ninfas, perfecta para un baño relajante sin alejarse de la ciudad.
Para una visita más especial,
Termas de Outariz cuenta con 11 piscinas exteriores y 3 interiores con circuitos temáticos Zen y Celta, chorros y cascadas, inspirada en la tradición japonesa del Onsen. Y si buscáis algo más tranquilo,
O Tinteiro es un manantial con un mirador de madera junto al río ideal para observar aves mientras los niños chapotean.
Con tantas opciones gratuitas y de calidad, Ourense es una parada obligatoria para cualquier familia que viaje por Galicia.