Oviedo es la capital asturiana, una ciudad media con un casco histórico muy bien conservado que incluye monumentos prerrománicos Patrimonio de la Humanidad, buenas instalaciones culturales y el Parque San Francisco como pulmón verde del centro.
El casco histórico de Oviedo es compacto y muy caminable. La Catedral de San Salvador tiene la Cámara Santa —uno de los tesoros de arte románico más importantes de Europa— y la Torre que domina la plaza del rey Casto. Santa María del Naranco, el templo prerrománico del siglo IX, es una de las joyas del arte asturiano. Para niños mayores de 8-9 años que aguanten algo de contexto histórico.
El Parque San Francisco, en el centro de la ciudad, tiene el paseo de los tilos, la chopera, un estanque con patos y zona de juegos. Es el punto de encuentro de las familias ovetenses. Para los días de lluvia, el Palacio de los Niños ofrece actividades y juegos cubiertos para los más pequeños.
Gijón (30 km) tiene el Acuario de Gijón —uno de los mejores del norte de España, con tiburones, rayas y fauna atlántica— y las playas de San Lorenzo y el Arbeyal para el baño en verano.
Avilés (25 km) tiene el Centro Niemeyer. Proaza (30 km) tiene el Centro del Oso Pardo, donde es posible ver osos en semilibertad. Ribadesella (70 km) tiene la Cueva de Tito Bustillo —arte paleolítico Patrimonio de la Humanidad— y el descenso del Sella en kayak.