Patones tiene uno de los pueblos más llamativos de la sierra norte de Madrid: Patones de Arriba, un pueblo de pizarra negra en lo alto de un cerro, con casas, calles y escalones construidos íntegramente en piedra pizarra, sin coches. El entorno parece sacado de un cuento: muy fotogénico y con un ambiente medieval muy bien conservado que a los niños les genera muchas preguntas sobre cómo se puede vivir allí.
La visita a Patones de Arriba es corta pero muy llamativa para niños de cualquier edad. El Pontón de la Oliva, en el término municipal, es un antiguo embalse del siglo XIX en ruinas con una arquitectura industrial histórica curiosa; el entorno del río Jarama en la garganta es muy atractivo para pasear.
En los alrededores, Buitrago de Lozoya (15 km) es la villa medieval amurallada más espectacular de la sierra norte de Madrid, con muralla, castillo junto al embalse y el Museo Picasso Buitrago (pequeño pero con obras originales). Torrelaguna (10 km) tiene casco histórico interesante. Madrid (65 km) ofrece toda la oferta de la capital.
Preguntas frecuentes