Salamanca es la ciudad dorada de la piedra de Villamayor, una de las universidades más antiguas de Europa y pueblos con mucho encanto. Es un destino cultural muy familiar.
La ciudad de Salamanca, Patrimonio de la Humanidad, deslumbra con su Plaza Mayor y sus catedrales; buscar la famosa rana esculpida en la fachada de la Universidad se ha convertido en un juego clásico para los niños. El centro de interpretación del patrimonio ayuda a descubrir la ciudad.
La provincia ofrece naturaleza y pueblos serranos: Ciudad Rodrigo, amurallada, y la Sierra de Francia, con sus charcos de agua cristalina como el Charco del Pozo de Valero, ideales para refrescarse en verano.