Sigüenza es la ciudad medieval mejor conservada de Guadalajara y una de las más bonitas de Castilla-La Mancha. Para familias con niños que quieran sentirse en la Edad Media, es uno de los destinos más completos del interior de España.
La Catedral de Sigüenza (siglos XII-XVI) es el monumento principal: románica y gótica a la vez, con la tumba del Doncel —una de las esculturas funerarias más famosas del gótico español— y el claustro interior. Para niños de 7 años en adelante que tengan algo de paciencia con el arte histórico. El Castillo de Sigüenza (siglo XII), ahora Parador Nacional, domina la ciudad desde lo alto; el casco histórico al pie del castillo tiene callejuelas medievales muy bien conservadas. En los alrededores inmediatos del municipio, el Parque Natural Barranco del Río Dulce ofrece un paisaje kárstico espectacular para paseos familiares.
Las calles medievales de Sigüenza —la Calle Mayor, la Plaza Mayor, la Plaza del Obispo Don Bernardo— son un paseo agradable de hora y media. La escala humana de la ciudad hace que los niños puedan moverse fácilmente.
Atienza (30 km) tiene el castillo en lo alto del peñón volcánico y el casco histórico medieval auténtico. Pálmaces de Jadraque (25 km) ofrece el embalse de Pálmaces y la zona de baño en verano. Molina de Aragón (70 km) tiene el castillo medieval más grande de Guadalajara. Cantalojas (50 km) tiene el Hayedo de la Tejera Negra, espectacular en otoño.
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