Soria es una ciudad pequeña pero con mucho que ofrecer a familias. La Alameda de Cervantes es el corazón verde de la ciudad: un parque central con fuentes, estanques con patos, arboledas y zona de juegos infantiles donde los niños pasan fácilmente una mañana. Para los días de lluvia, los Cines Mercado están en el centro.
El Museo Numantino es una visita imprescindible para niños curiosos: explica la historia de los celtíberos de Numancia —la ciudad que resistió durante 20 años los asedios del ejército romano— con piezas originales, modelos y paneles muy visuales. Para niños de 8 años en adelante con algún interés por la historia o las batallas, es fascinante. El Yacimiento de Numancia (5 km) permite ver las calles y estructuras de la ciudad celtíbera que los romanos destruyeron en el año 133 a.C. El Castillo de Soria, en ruinas en lo alto de un cerro, tiene vistas panorámicas de la ciudad y los alrededores.
El Cañón del Río Lobos (30 km) es el mejor plan de naturaleza de la provincia, con rutas entre acantilados y colonias de buitres leonados. La Laguna Negra y Vinuesa (30 km) es el lago de montaña más dramático de Castilla, entre pinos y paredes de granito. El Castillo de Gormaz (50 km) es el castillo árabe más grande de la Península, junto al Duero. Berlanga de Duero (45 km) tiene castillo y la Ermita de San Baudelio mozárabe del siglo XI.
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