Valderrobres es uno de los pueblos medievales más bonitos de Aragón y una visita que impresiona a niños y adultos por igual. El conjunto formado por el Castillo-Palacio de los Condes de Prades (siglo XIV) sobre la roca, la iglesia gótica de Santa María la Mayor y el puente medieval de piedra sobre el río Matarraña es una de las postales más reconocibles del interior peninsular.
El castillo es visitable: las estancias medievales, los patios y las vistas desde lo alto son muy impactantes para niños a partir de 6-7 años. El puente medieval, con el Matarraña debajo, es una parada fotográfica obligatoria y desde él se ve el conjunto del castillo. El río Matarraña a su paso por Valderrobres tiene zonas de orilla y pozas naturales donde los niños pueden bañarse en verano con aguas frescas y limpias. Las callejuelas del casco histórico —piedra, arcos, portales medievales— son perfectas para explorar sin prisa.
A unos 15 km están La Fresneda y Fuentespalda, otros dos pueblos medievales del Matarraña muy bien conservados. El Parc Natural dels Ports de Tortosa-Beseit es accesible desde la zona, con buitres, cabras montesas y rutas de senderismo. Horta de Sant Joan (Tarragona, 20-25 km) es donde Picasso vivió y trabajó, con el museo dedicado. Tortosa (45 km) tiene su catedral y el Delta de l'Ebre.