Un paseo casi místico entre hayas centenarias modeladas por carboneros antiguos, cubiertas de musgo y con panorámicas hipnóticas, especialmente en otoño con sus hojas rojizas. Una ruta de senderismo sin apenas dificultad cargada de magia vasca, perfecta para familias que buscan conectar con la naturaleza de forma tranquila.
¿Tienes algo que aportar?
Ayuda a mejorar la información para otras familias
Descubre más lugares increíbles para disfrutar con tus hijos