Los Mallos de Agüero son formaciones rocosas espectaculares que crean un paisaje de otro mundo. La ruta principal es accesible para niños a partir de 4-5 años: paseo suave junto al río Vero con vistas alucinantes de acantilados dorados de hasta 300 metros. Los niños disfrutarán explorando la base de las rocas, jugando en el río (en verano) y fotografiando este escenario de película. Duración: 45 minutos a 2 horas según ritmo. Uno de los paisajes más singulares de Aragón, casi mágico.
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