Belchite es un nombre que en España lleva asociada una imagen muy específica: las ruinas del pueblo viejo, destruido durante la Guerra Civil española y conservado tal como quedó en 1937 como memorial y monumento al horror de la guerra. El recorrido entre las casas derrumbadas, las iglesias agujeradas por los proyectiles y las callejuelas en ruinas es una de las experiencias históricas más impactantes de España. Para niños a partir de 12-13 años con madurez suficiente, es una visita educativa profunda e inolvidable. Para los más pequeños puede resultar excesiva.
El pueblo nuevo, construido junto a las ruinas para realojar a los habitantes, tiene los servicios habituales.
Almonacid de la Cuba, a unos 15 km, tiene la Presa Romana: uno de los mejores ejemplos de ingeniería hidráulica romana del mundo, muy impactante para niños con curiosidad histórica. Zaragoza está a unos 45 km: la Basílica del Pilar, el Palacio de la Aljafería y el Acuario Fluvial para un día de ciudad grande.
Daroca, a unos 40 km, tiene murallas medievales espectaculares. Fuentes de Ebro, a unos 25 km, tiene el entorno del Ebro y las lagunas cercanas con flamencos. Azaila, a unos 25 km, tiene restos de un oppidum ibérico con teatro.