Orihuela es una ciudad histórica en la Vega Baja del Segura, con una de las huertas tradicionales más importantes del Levante español. Para familias con niños tiene un casco histórico compacto y bien conservado que se puede recorrer cómodamente a pie.
La Catedral de Orihuela es el edificio más imponente: gótico-levantino del siglo XV, con una nave estrecha y muy alta que impresiona al entrar. En el interior destaca el cuadro La tentación de Santo Tomás de Velázquez, una de las pocas obras del pintor sevillano fuera de Madrid.
El palmeral del Río Segura, que bordea la ciudad, es agradable para pasear y da una perspectiva muy distinta del casco histórico desde la orilla. La huerta que rodea Orihuela —con limoneros, naranjos y palmeras— es muy vistosa especialmente en invierno-primavera, cuando los cítricos están en flor o con fruto.
El casco histórico tiene varias iglesias, conventos y palacios barrocos. El paseo entre ellos es breve y adecuado para niños que aguanten algo de cultura. Las fiestas de Moros y Cristianos (julio) y la Semana Santa son los momentos de mayor ambiente festivo.
Torrevieja (20 km) tiene la laguna de sal de color rosa con flamencos —Parque Natural de las Lagunas— y playas largas con aguas calmadas.
Guardamar del Segura (20 km) tiene las dunas y pinar costero más singulares del litoral alicantino, y playas familiares. Murcia (30 km) tiene el Museo de la Ciencia y el Agua —muy interactivo para niños— y el Casino.
Cartagena (60 km) tiene el Museo del Teatro Romano, extraordinariamente bien presentado, y el Museo Naval con historia marítima muy visual. Elche (30 km) tiene el Palmeral UNESCO y el Museo Arqueológico.